El trabajo remoto tiene múltiples beneficios, entre los que destacan la flexibilidad, la comodidad de trabajar desde casa, el ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos, y la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar del mundo. Además, puede mejorar la conciliación entre vida laboral y personal, lo que se traduce en una mayor satisfacción y motivación de los empleados.